Así elaboramos nuestra secallona con carne de cerdo Duroc: tradición, sabor y calidad
En el mundo de los embutidos catalanes, la secallona ocupa un lugar muy especial. Su textura firme, su sabor delicado pero persistente y su versatilidad la han convertido en una de las favoritas de nuestros clientes. Pero ¿sabías que la calidad de una buena secallona depende, en gran medida, de la carne con la que se elabora?
En Casa Moreno, apostamos por una materia prima de primera: la carne de cerdo Duroc. Esta raza, reconocida por su sabor intenso y su jugosidad natural, es la base perfecta para conseguir una secallona excepcional.

¿Por qué usamos carne de cerdo Duroc?
El cerdo Duroc es una raza porcina originaria de Estados Unidos, pero muy valorada en Europa —y especialmente en Cataluña— por su genética única. Se caracteriza por:
- Un alto porcentaje de infiltración grasa, lo que se traduce en una carne más jugosa, sabrosa y con una textura ideal para el curado.
- Textura más tierna, ideal para productos curados como la secallona, ya que mantiene un equilibrio perfecto entre curación y suavidad.
- Color rojo intenso, que da un aspecto más apetecible y natural al embutido final.
A diferencia de otras razas más industriales, el cerdo Duroc ofrece una carne de mayor calidad, con más matices de sabor y una textura que marca la diferencia desde el primer bocado.
Además, en Casa Moreno apostamos por proveedores de confianza que garantizan una crianza responsable, con bienestar animal y alimentación natural.
El proceso artesanal: de la carne al embutido
- Selección y picado de la carne: Solo usamos carne magra de cerdo Duroc, a la que se le añade panceta en la proporción justa para garantizar su sabor característico y esa jugosidad natural.
- Condimentación: La mezcla se aliña con sal, pimienta negra, especias naturales y los aditivos necesarios para garantizar la correcta conservación del producto. Estos aditivos permiten que la secallona mantenga su color y sabor característicos y evitan que se oscurezca o deteriore en pocos días.
- Reposo de la masa: Dejamos que la mezcla repose en frío durante varias horas para que los sabores se integren de manera uniforme. Este paso es clave para obtener un embutido equilibrado.
- Embutido en tripa natural de cerdo: La tripa natural de cerdo favorece una curación homogénea y aporta ese toque característico a la textura final.
- Curación lenta y controlada: Las secallonas se secan en un entorno con temperatura y humedad reguladas durante aproximadamente 21 días, el tiempo necesario para conseguir su textura inconfundible: firme por fuera, tierna por dentro, con ese punto de mordida que tanto nos gusta.

¿Qué diferencia a nuestra secallona?
- Sabor más auténtico y natural, gracias a la carne de cerdo Duroc y a nuestro proceso artesanal.
- Textura equilibrada, que no se deshace ni resulta gomosa.
- Producto local y artesano, elaborado en nuestro obrador en Mataró, con ingredientes de proximidad.
- Contiene lactosa y aditivos, como todo embutido curado tradicional, para asegurar una conservación adecuada y una experiencia sensorial completa.
El resultado es un producto único, perfecto para quienes valoran el sabor de siempre con la calidad que se espera hoy.
¿Cómo disfrutarla?
La secallona es perfecta para cualquier momento del día. Puedes comerla sola, como aperitivo, con pan con tomate o acompañada de una copa de vino tinto joven. También funciona de maravilla en:
- Tablas de embutidos.
- Bocadillos fríos o calientes.
- Ensaladas templadas.
- Como snack proteico para media mañana.
Y si quieres un toque especial, acompáñala de frutos secos, quesos curados o una buena cerveza artesanal. ¡Te sorprenderá su versatilidad!
La secallona de carne de cerdo Duroc es el resultado de unir tradición, calidad y una materia prima excepcional. En Casa Moreno, la elaboramos cada semana de forma artesanal para ofrecerte un producto sabroso, saludable y 100% auténtico.
Detrás de cada secallona hay trabajo, pasión y respeto por lo bien hecho. Si aún no la has probado, te invitamos a pasar por nuestras tiendas en Mataró y descubrir por qué cada bocado de nuestra secallona es una celebración del sabor de siempre.
